La vida miserable del creyente que no confiesa sus pecados

Exposición del Salmo 38

Salmo de David, para recordar.
1 Jehová, no me reprendas en tu furor,
Ni me castigues en tu ira.
2 Porque tus saetas cayeron sobre mí,
Y sobre mí ha descendido tu mano.
3 Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira;
Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.
4 Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza;
Como carga pesada se han agravado sobre mí.
5 Hieden y supuran mis llagas,
A causa de mi locura.
6 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera,
Ando enlutado todo el día.
7 Porque mis lomos están llenos de ardor,
Y nada hay sano en mi carne.
8 Estoy debilitado y molido en gran manera;
Gimo a causa de la conmoción de mi corazón.
9 Señor, delante de ti están todos mis deseos,
Y mi suspiro no te es oculto.
10 Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor,
Y aun la luz de mis ojos me falta ya.
11 Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga,
Y mis cercanos se han alejado.
12 Los que buscan mi vida arman lazos,
Y los que procuran mi mal hablan iniquidades,
Y meditan fraudes todo el día.
13 Mas yo, como si fuera sordo, no oigo;
Y soy como mudo que no abre la boca.
14 Soy, pues, como un hombre que no oye,
Y en cuya boca no hay reprensiones.
15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado;
Tú responderás, Jehová Dios mío.
16 Dije: No se alegren de mí;
Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí.
17 Pero yo estoy a punto de caer,
Y mi dolor está delante de mí continuamente.
18 Por tanto, confesaré mi maldad,
Y me contristaré por mi pecado.
19 Porque mis enemigos están vivos y fuertes,
Y se han aumentado los que me aborrecen sin causa.
20 Los que pagan mal por bien
Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
21 No me desampares, oh Jehová;
Dios mío, no te alejes de mí.
22 Apresúrate a ayudarme,
Oh Señor, mi salvación.

Reina Valera 1960

Picture of Alejandro Peluffo

Alejandro Peluffo

Sirve en la Iglesia Bautista Misionera en Lobos desde el 19 de mayo de 1990. Primero como pastor asistente del pastor-fundador, y a partir de 1991 como pastor principal. Casado con Mónica. Tienen tres hijos. En The Masters’ Seminary obtuvo un Máster en Divinidad (MDiv) y otro en Teología (ThM). Durante seis años, sirvió bajo el liderazgo del Pastor Henry Tolopilo en el Ministerio español de Grace Community Church, enseñando en el ministerio de matrimonios y la escuela dominical. Desde su regreso en 2013 dirige el Instituto de Expositores en Argentina (IDEAR), Centro de Capacitación Pastoral que se enfoca en enseñar exégesis bíblica y predicación expositiva. La sede física de IDEAR es la Iglesia Bautista Misionera en Lobos, pero al ofrecer un programa en línea, por la gracia de Dios, su ministerio ha alcanzado e influenciado a estudiantes de diferentes países de América del Sur. Alejandro enseña cursos de Antiguo Testamento, Nuevo Testamento, Hermenéutica, Predicación Expositiva y Teología Sistemática, entre otros. Actualmente, se encuentra cursando un doctorado (PhD en Estudios Biblicos) lo cual contribuye en el servicio a la Iglesia de Cristo en la formación académica de actuales y futuros ministros de Dios.
Tipo de Servicio:
Compartir el Sermón

Más Sermones de

Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado

Salmos 32

Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.

Apocalipsis 6:9-11

Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo.

Apocalipsis 6:9-11

Viva es la Palabra de Dios y Eficaz.

Hebreos 4:12-13

Sermones Recientes

Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.

Lucas 9:23-27

Despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Efesios 4:20–24

¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Pedro, dijo: El Cristo de Dios.

Lucas 9:18-22

Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que les sobró, doce cestas de pedazos.

Lucas 9:10-17