#4, Depresión espiritual: Causas y Cura

Parte IV de la serie de sermones “La Ansiedad en los Tiempos del Virus”, referida durante la pandemia causada por el virus SARS-CoV-2.
Exposición de Salmo 42-43.
1 Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. 2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios? 3Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios? 4 Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí; De cómo yo fui con la multitud, y la conduje hasta la casa de Dios, Entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta. 5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío. 6 Dios mío, mi alma está abatida en mí; Me acordaré, por tanto, de ti desde la tierra del Jordán, Y de los hermonitas, desde el monte de Mizar. 7 Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. 8 Pero de día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su cántico estará conmigo, Y mi oración al Dios de mi vida. 9 Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo? 10Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios? 11 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío. 1 Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa; Líbrame de gente impía, y del hombre engañoso e inicuo. 2 Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo? 3 Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; Me conducirán a tu santo monte, Y a tus moradas. 4 Entraré al altar de Dios, Al Dios de mi alegría y de mi gozo; Y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío. 5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.
Reina Valera 1960.

Picture of Alejandro Peluffo

Alejandro Peluffo

Sirve en la Iglesia Bautista Misionera en Lobos desde el 19 de mayo de 1990. Primero como pastor asistente del pastor-fundador, y a partir de 1991 como pastor principal. Casado con Mónica. Tienen tres hijos. En The Masters’ Seminary obtuvo un Máster en Divinidad (MDiv) y otro en Teología (ThM). Durante seis años, sirvió bajo el liderazgo del Pastor Henry Tolopilo en el Ministerio español de Grace Community Church, enseñando en el ministerio de matrimonios y la escuela dominical. Desde su regreso en 2013 dirige el Instituto de Expositores en Argentina (IDEAR), Centro de Capacitación Pastoral que se enfoca en enseñar exégesis bíblica y predicación expositiva. La sede física de IDEAR es la Iglesia Bautista Misionera en Lobos, pero al ofrecer un programa en línea, por la gracia de Dios, su ministerio ha alcanzado e influenciado a estudiantes de diferentes países de América del Sur. Alejandro enseña cursos de Antiguo Testamento, Nuevo Testamento, Hermenéutica, Predicación Expositiva y Teología Sistemática, entre otros. Actualmente, se encuentra cursando un doctorado (PhD en Estudios Biblicos) lo cual contribuye en el servicio a la Iglesia de Cristo en la formación académica de actuales y futuros ministros de Dios.
Tipo de Servicio:
Compartir el Sermón

Más Sermones de

Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado

Salmos 32

Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.

Apocalipsis 6:9-11

Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo.

Apocalipsis 6:9-11

Viva es la Palabra de Dios y Eficaz.

Hebreos 4:12-13

Sermones Recientes

Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.

Lucas 9:23-27

Despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Efesios 4:20–24

¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Pedro, dijo: El Cristo de Dios.

Lucas 9:18-22

Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que les sobró, doce cestas de pedazos.

Lucas 9:10-17