Exposición de 2 Corintios 1:23-2:4
23 Mas yo invoco a Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía a Corinto. 24 No que nos enseñoreemos de vuestra fe, sino que colaboramos para vuestro gozo; porque por la fe estáis firmes.2 Esto, pues, determiné para conmigo, no ir otra vez a vosotros con tristeza.2 Porque si yo os contristo, ¿quién será luego el que me alegre, sino aquel a quien yo contristé?3 Y esto mismo os escribí, para que cuando llegue no tenga tristeza de parte de aquellos de quienes me debiera gozar; confiando en vosotros todos que mi gozo es el de todos vosotros.4 Porque por la mucha tribulación y angustia del corazón os escribí con muchas lágrimas, no para que fueseis contristados, sino para que supieseis cuán grande es el amor que os tengo.
Reina Valera Revisada 1960 (RVR60)